Soy el Señor tu Dios, quien te sacó de Egipto donde eras esclavo. Éxodo 20:2
¿Quién desea estar esclavizado?
Uno de los mayores regalos del ser humano es poseer la libertad. En este momento, podemos tener la opción de tomar decisiones, ya sean buenas o malas. Sin embargo, hoy quiero hablar de esa libertad que Jesús nos otorgó a través de su sacrificio en la cruz. El enemigo ofrece libertinaje y solo nos dice que lo más importante es hacer lo que queremos hacer, sin importar las consecuencias que pueda tener. Según nuestra naturaleza humana, la mayoría de las decisiones siempre nos llevan al pecado. Al contrario de lo que Dios nos ofrece, que es llenarnos de sabiduría a través de su palabra para poder tomar decisiones que edifiquen nuestra vida y nos hagan crecer espiritualmente.
Recuerda que Dios nos ama infinitamente y nos hace saber que nos liberó de la esclavitud del pecado, dándonos la oportunidad de tomar decisiones basadas en sus enseñanzas.
Nada puede obligarte a nada. Eres libre y puedes elegir hacer cosas que no solo sean beneficiosas para ti según tu entendimiento, sino que también beneficien tu vida espiritual y edificación en Cristo Jesús, manteniendo una conexión diaria con Dios. Nuestra libertad tiene un fundamento sólido en la acción soberana de Dios.
Hoy reflexionamos sobre esto; sé agradecido con Dios porque te rescató. Que esta verdad transforme tu vida día a día. Hoy depende de ti la decisión que elijas.
Oremos: Gracias, Señor, por tu misericordia, por permitirnos ser libres y por tu sacrificio en la Cruz. Enséñame cómo, cada día, puedo honrar y glorificar tu nombre, aumenta mi fe y permíteme meditar en tu palabra cada día. Dame sabiduría para tomar buenas decisiones. En tu nombre, Jesús, oramos y agradecemos. Amén.

Comentários
Postar um comentário